Es difícil describir su retrato físico por carencia de detalles. Dada la popularidad alcanzada por san Antonio, no hemos de extrañar que la gente llegara a idealizarlo. Así es como se creó esa imagen de un fraile gentil y delicado, de rostro juvenil. Pero la biografía que se escribió para su canonización, conocida con el nombre de Legenda Asidua, describe a san Antonio como “corpulento y pesado”.
La iconografía de San Antonio comprende un conjunto de símbolos; juventud, hábito, libro, Niño Jesús, azucena, llama, corazón, pan- que expresan bien una característica de su personalidad
(función de recuerdo), bien los dones y cualidades de que la devoción popular le ha revestido (función simbólica).
Todo transcurría con normalidad. Iba a ser un día más de pura rutina. Era la hora de entrar al Comedor cuando Agustín se mareó y cayó desplomado al suelo. Las personas que estaban a su alrededor rápidamente intentaron ayudar, llamaron a los responsables del Centro Social San Antonio, y entre todos le auxiliamos.