Actualidad San Antonio

San Antonio

No hacemos grandes planteamientos o reflexiones sobre el modo de vivir y expresar nuestra relación con él. Nos basta con haber experimentado alguna vez su protección y a él acudimos cuando tenemos alguna necesidad. No nos interesa tanto lo que este hombre fue e hizo, sino lo que ahora es y hace. 

Como suele ocurrir, con el paso del tiempo la piedad popular ha idealizado su figura. Pero esto no nos lo ha alejado, sino todo lo contrario: nos lo ha acercado, convirtiéndolo en amigo y bienhechor. Es el santo comprometido con toda clase de necesidades presentadas ante él por sus devotos, a quienes ayuda y escucha. Así le cantamos: 

“San Antonio de Padua, bendito, de la Iglesia Doctor luminoso, limosnero del menesteroso y hallador de las cosas perdidas”.  
La imagen que se nos ha trasmitido y que conservamos es la del predicador popular, conocedor de la Sagrada Escritura, de ahí el título de Doctor Evangélico. 

Conocemos también su amor a los pobres y sus intervenciones a favor de éstos. En su predicación anunciaba a Cristo tratando con dureza a los poderosos del mundo y con compasión a los pobres. De hecho, en uno de sus sermones afirma que “la vida del pobre son los bienes de que vive, como la vida vive en la sangre.  Cuando privas a un pobre de sus propios bienes, le sacas la sangre, le aprietas la garganta”.

También la devoción a San Antonio mantiene en nosotros una preocupación por los demás. El pan de los pobres, el pan de san Antonio, las obras sociales creadas en torno a él, nos ayudan a encauzar nuestra solidaridad. Damos algo por un favor recibido. Así, siguiendo el ejemplo de San Antonio, con este gesto de dar, tratamos de hacer más llevadera la vida de los pobres.

Benjamín Echeverría
Provincial de los Capuchinos

Capacidad de asombro

Capacidad de asombro

Dice el autor de El Principito, que “no hay más que un problema, uno solo en el mundo: devolver a los hombres un sentido espiritual, inquietudes espirituales”.

Unos minutos con Jesús Mari Bezunartea, colaborador de la revista

Unos minutos con Jesús Mari Bezunartea, colaborador de la revista

Yo soy un fraile capuchino, sacerdote desde hace 51 años; han sido los dos ideales conscientes de mi vida desde que tuve uso de razón. Conocí a los Capuchinos cuando tenía 4 años y no quise saber de otra forma de vida que la que veía e intuía en los frailes que conocí desde esos años en el pueblo donde vivía –Isuerre, norte de Zaragoza-

Alegraos y regocijaos

Alegraos y regocijaos

El Papa Francisco ha presentado un nuevo documento, una carta apostólica sobre la Santidad en el mundo actual, Gaudete et Exsultate, “Alegraos y Regocijaos”. Nos habla de la santidad como un camino para todos, como una manera de salir de la mediocridad cotidiana y, sobre todo, nos habla de una búsqueda llena de gozo.

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