Actualidad Admiración y presencia

Admiración y presencia

Muchos de nosotros tratamos de vivir nuestra vida desde la misma experiencia que él transmitió de su relación con Dios, con los seres humanos y con la creación.  En un momento de su vida llegó a decir: ¡Esto es lo que quiero, esto es lo que busco! Y eso mismo es lo que queremos y buscamos. 

En esa búsqueda Francisco se acerca al Evangelio. Lo acepta y lo mete en su vida. Dios, el Altísimo, le reveló que tenía que vivir según el santo Evangelio. Así lo dice en el Testamento que el Poverello escribió al final de su vida. Francisco acude a la Iglesia y esta no le niega este derecho tan fundamental del cristiano: vivir el evangelio. Su vida está marcada por una serie de encuentros: con Cristo, con los débiles, leprosos, lo que nada tienen. 
Con el Creador y las criaturas. Y se hace hermano de todos. En el diálogo con todos escucha y se hace cercano. También sirve. El suyo es un diálogo de cercanía, viviendo atento a lo que puede necesitar el hermano.

La Familia franciscana comenzamos a celebrar el próximo año 2023 un centenario, el Octavo, que se va a prolongar a lo largo de un trienio.  Celebraremos el 800 aniversario de la Regla no Bulada de San Francisco, la Navidad en Greccio (2023), los Estigmas (2024), el Cántico de las Criaturas (2025) y, como culminación, la Pascua de San Francisco (2026)

Quienes formamos parte de la gran familia franciscana creemos que sus gestos y sus palabras pueden todavía, después de 800 años, iluminar el camino de una comunidad eclesial que busca convertirse en una Iglesia en salida, sinodal, a la escucha de todos, cercana a los más pequeños, portadora de una buena noticia que tiene el poder de llenar de alegría y sentido la vida de quienes la acogen (cf. Evangelii gaudium 21)
También creemos que a San Francisco lo podemos ver todos los días. Está en todas las personas que siguen creyendo, a pesar de tantos pesares, que el sol es hermano; la luna y las estrellas claras y preciosas; la tierra es madre, que nos sustenta y gobierna; el agua es útil, humilde, preciosa y casta; el fuego robusto y fuerte; que las personas pueden perdonar y soportar enfermedad y tribulación, por tu amor; y, que de la hermana muerte ningún viviente puede escapar. A Francisco lo seguimos viendo en quienes sienten que los seres humanos somos hermanos y buscamos el bien.

Fr. Benjamín Echeverría, OFMCap

María, Madre de los creyentes

María, Madre de los creyentes

Para muchos de nosotros, desde pequeños, nuestra vida cristiana está unida a María. La Virgen, con un nombre particular, bajo una advocación concreta, es la patrona de muchos de nuestros pueblos, barrios y ciudades. Quienes nos iniciaron en la fe, nuestras madres, abuelas, etc.. nos enseñaron a acercarnos a ella, a rezar ante su imagen.

Azucena Tena. Testimonio de una corresponsal

Azucena Tena. Testimonio de una corresponsal

San Antonio me ha dado y sigue dándome confianza, esperanza, apoyo y fuerza en mis decisiones, en mi fe para seguir con la vida, capeando los temporales que trae. Con mi pequeña labor hacia él, siento alegría, satisfacción de poder colaborar en una obra social, estando activa y en movimiento con paz.

Resurrección

Resurrección

La fe es una experiencia personal que tratamos de vivir de manera comunitaria, como comunidad cristiana, como Iglesia. Los caminos de la fe también son muy diferentes de unas personas a otras. Las propias experiencias que vivimos cada uno, nos marcan y condicionan también nuestro propio camino creyente.

Suscríbete ahora a “El Mensajero de San Antonio” y por tan solo 14 euros al año recibe cómodamente en tu hogar esta publicación dedicada a San Antonio: el santo del mundo.