Actualidad Capacidad de asombro

Seguramente creemos que este no es el mayor problema y que antes tenemos que resolver otros muchos. Pero quiero aprovechar esta afirmación de El Principito y unirla a la afirmación de otra persona que dice que “toda la vida espiritual comienza con una sensación de asombro”.
Este sí que creo que es otro de los problemas o de los déficits de nuestra sociedad. Quienes la estudian nos dicen que hemos perdido esa capacidad de asombro y que la vamos reemplazando por el activismo del día a día.

A lo largo de la historia, el primer lugar o la primera escuela del asombro es la naturaleza. Contemplar la naturaleza, escuchar la naturaleza. De hecho, la escucha a otros es una de las actitudes que desarrolla la persona que fomenta el asombro. Muchas veces nos perdemos esa oportunidad porque preferimos quedarnos encerrados en casa viendo la televisión o navegando en Internet, en lugar de buscar el momento oportuno para ir a la naturaleza, a contemplar
a las criaturas. Fomentar el tiempo en la naturaleza, que es la primera ventana de asombro, nos ayuda a rodearnos de espacios de silencio, de misterio y de belleza.

Será difícil asombrarnos de algo si solo nos preocupa lo útil, lo práctico.
Para recuperar la capacidad de asombro hace falta enseñar a niños y jóvenes a no vivir tan pendientes de las redes virtuales y a adquirir hábitos de descanso, deporte y entretenimiento que sirvan de contrapeso a las interminables jornadas informáticas (TV, videojuegos, Facebook, Twitter, móvil).

Nuestra tradición cristiana y franciscana nos recuerda que el espíritu humano es inseparable del mundo natural. El nuestro es un mundo a proteger, a cuidar y conservar de la mejor manera que podamos, pues como escribió el teólogo Thomas Berry: “Un hábitat degradado producirá seres humanos degradados”. Si queremos un futuro distinto, nos toca construirlo día a día con nuestras manos, con nuestra capacidad de asombro. En esto hemos de estar en una educación constante, pues educar, es dar oportunidades de belleza.

Benjamín Echeverría
Provincial de los Capuchinos

Amor maternal de Dios

Amor maternal de Dios

El mes de octubre nos introduce en el ritmo normal de nuestra vida. Pasado el verano nos disponemos a entrar en esa dinámica diaria, rutinaria, en la que se desenvuelve gran parte de nuestra vida.

Sínodo de la Juventud

Sínodo de la Juventud

Durante el mes de octubre se celebrará un nuevo Sínodo en la Iglesia. Es el Sínodo de los jóvenes. Ellos van a ser los protagonistas. El Papa Francisco quiere que como comunidad cristiana prestemos una atención especial a la realidad de los jóvenes hoy, en la diversidad de condiciones y contextos en los que viven.

Año Lorenzano

Año Lorenzano

Nuestro hermano Mauro Jöhri acaba de enviarnos una carta, la última como ministro general de la Orden, sobre la figura de San Lorenzo de Brindis. Nos recuerda así que este año celebramos el cuarto centenario de su muerte. Por otro lado, el obispo de la Diócesis de Astorga, con motivo de este aniversario y la publicación de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Gaudete et Exsultate” sobre la Santidad, ha declarado el Año Diocesano de la Santidad.

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